martes 30 de octubre de 2007

satisfacciones

Ver cómo se mueve una nube, el mensaje de un amigo cuando no lo esperabas, una caminata entre pinos.... hay satisfacciones que nos son ofrecidas contínuamente y que son mucho más importantes que cualquier otras en las que se suele fijar el personal y que por desgracia son mucho más materiales.
No tengas prisa por recoger los frutos de todo el esfuerzo que estás haciendo, no quieras ir más rápido que el destino, no te adelantes, sigue sumando nuevos retos, sigue así, y dentro de poco sin que casi te des cuenta te verás rodeada de aquello con lo que sueñas, pero no desfallezcas, ni te desanimes viendo que otros ya lo tienen, porque lo tuyo está por llegar y tiene una característica que lo hace especial y distinto: ES TUYO. Sigue sonriendo y luchando.

jueves 25 de octubre de 2007

cierto grado de agitación

Es una de esas épocas en las que me gustaría poder estar las 24 horas del día haciendo cosas, pintando, collages, fotos, hacer cosas en la calle... me rondan la cabeza aunque la realidad me acaba clavando los pies al suelo. Alrededor caras largas, demasiado largas en algunos casos que hacen que me distancie de aquellos a los que en un momento quise tener cerca. Ahora prefiero mantener cierta distancia, y es que nunca aprendo a separarme lo suficiente y cuando explota el globo soy al primero al que da. Ahora con cierto aire de escepticismo pienso en lo vacías que estaban algunas palabras e intento mantener la ilusión en lo que siempre permanece a mi lado, Ana, siempre apoyando en todo momento, guiándome y soplando las velas de mi barco, cada vez con menos color por dentro.

jueves 11 de octubre de 2007

queriendo ver estrellas

El interior me lleva a playas cercanas, el gozo de ver estrellas de día, el olor constante a lluvia a punto de caer, el bullicio de las calles, la intempestiva manera de despertarme pensando en lo minúsculo que soy, en lo insignificante que es todo, en lo bello que hay en la luz reflejada en unos ojos, tesoros que nadie más valora, que no se ven, que duran un segundo pero que tienes para toda la vida. El aire moviendo mis alas, mi espíritu que se eleva y mi pensamiento que no deja de imaginar, de imaginarme. Valladolid en otra ciudad. El "San Sebastián asaetado" protege mi espalda... contigo la noche más bella.

jueves 4 de octubre de 2007

quizá la canción más bella

Amores imposibles (Ismael Serrano)

Cuando caiga la tarde, lo verás salir
arrastrando de casa el calor del hogar.
Cortará alguna flor, besará a su mujer,
perseguirá la estela de un cometa fugaz.
Y en la calle lo verás abrir la flor de su secreto.
Y empezará a soñar.
Quizá vaya al billar a mirar hombres y posturitas. (1)
Quizá invente una cita
con un Adonis para él.

Ningún hombre lo amó.
A nadie reveló su pasión y los juegos,
el deseo clandestino.
No hubo cartas de amor,
no hubo día del orgullo.
No le devolverán los veranos perdidos.
Y Cernuda lo ve suspirar, triste, desde el Parnaso.
San Sebastián asaetado reza por tus pecados,
llora por ti, no olvida
al que sufre en silencio
a su oveja perdida.

Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.

Cuando salga de clase, lo volverá a encontrar
en el lado salvaje, tras el humo del hash.
Él, dulce calavera. Él, corsario de barrio.
Ella, dulce muñeca. Ella, seria y formal.
Él no escucha el rumor de sus alas si pasa a su lado.
Pobre Blancanieves,
nuestro príncipe prefiere a la madrastra,
a la mala del cuento.
Él será la manzana
donde duerme el veneno.

Ella soñará un verso que él nunca escuchará.
Él no trepará sus trenzas una noche de invierno.
Ella soñará un viaje y no habrá despedidas.
Ni canciones de amor, ni Capuleto y Montesco.
Crecerán y en la espuma del tiempo
se deshacen sus sueños.
No quedará ni un recuerdo,
ni en la noche un lamento.
Quizá una leve herida
que lavará el olvido
o el agua de la clepsidra. (2)

Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.

Caminando hacia el sur, tomando la autopista,
han abierto un garito, muy cerquita del pueblo,
donde huríes (3) desnudas venidas de cien mundos
celebran cada noche catorce de febrero.
Y en la aldea un hombre suspira si el neón se ilumina.
No tuvo Eva este Adán,
no hubo asiento de atrás,
ni caricias, ni cartas perfumadas,
no hubo cita en el parque.
No hubo chicas de Plan. (4)

Cuando caiga la noche lo verás entrar
como cada domingo aseado y puntual.
La encontrará en la barra, como a un delfín varado
que ha perdido su estrella, que un día expulsó el mar.
Ella escucha y él, enamorado, desnuda sus miedos.
Entre el ruido, benjamines de champán
y otros delfines cobrando su rescate
a náufragos perdidos
sueña raptar a su amante.

Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.

1.- Al final de la película de la Colmena, basada en la obra de Camilo José Cela, uno de los personajes, homosexual, le dice a otro: Vamos al billar a ver posturitas...

2.- Clepsidra: reloj de agua

3.- Hurí: cada una de las mujeres bellísimas creadas, según los musulmanes, para compañeras de los bienaventurados en el paraíso.

4.- Chicas de Plan: En 1985, inspirados por la película Caravana de Mujeres protagonizada por Robert Taylor, los habitantes de la localidad oscense de Plan decidieron organizar su propia caravana de mujeres para tratar de acabar con la soltería de los mozos del lugar.

martes 2 de octubre de 2007

sólo tres meses

Ya no queda mucho. El sábado nos señalaban un día importante. Nos fundimos en abrazos constantes y el rojo de nuestras mejillas acabó derramándose. Una boda, una docena de amigos. Sobran las palabras, es mejor que hablen los hechos, y de momento no hablan, gritan. Desde que nos han dado la esperada noticia, con fecha, día y hora, no hemos hecho más que pensar en lo emocionante que van a ser estos tres meses que nos quedan. Las ideas nos hacen ponernos más contentos si cabe, y un simple plan se convierte en toda una aventura en nuestra cabeza. Sólo tres meses quedan.