Llega el roce, se empieza a alejar la sensación de lejanía, ya estamos todos más cerca y se nota. Se nota en mi risa y en tu risa, en la mirada a los ojos, en el brillo que tiene todo. Cada vez que nos juntamos hacemos mil planes. La alegría nos embarga, las ganas de hacer y deshacer, nuestra mente no deja de ver cosas, de imaginar, y eso es simplemente sentirnos vivos. La risa nos sale por todos los lados, y dan igual hasta las picaduras. Intentando siempre exprimir al máximo el tiempo, el sacarle el mayor jugo posible. Echo de menos algunas cosas, a algunas personas, pero aun así todo marcha muy bien. El fin de semana volvimos a ver el pantano de la prueba de Milagros, que ganas de hacer nada, de tirarnos a comer una tortilla sin pensar en nada más, sin pensar si quiera en lo que decir, no hace falta decir nada a estas alturas, nos miramos y eso vale, eso es lo que cuenta, eso es suficiente. El agua, alguna mirada y listo, un día perfecto. Después dando una vuelta empiezan a surgir ideas y de repente sin darte cuenta ya estamos organizando los próximos meses, y lo mejor de todo: nadie dice NO, todo es fantástico, surgen ideas, nuevas formas de ver las cosas, protagonizamos nuestras propias vidas, que es lo que nos gusta. Al día siguiente por si no había poco, nos vamos al pueblo de Silvia. (Aquí debo hacer un paréntesis, no se si espontáneo o premeditado, pero he de decir que he echado de menos a Silvia el tiempo que ha estado en Malta, sobre todo pensando que estaba allí sola, esperaba tus noticias, tus palabras para así intentar estar más cerquita. Ahora tengo una postal preciosa en el frigorífico y espero que hables mejor inglés, jeje) continuamos: En el pueblo de Silvia estuvimos cogiendo miel, al principio un poco acojonados pero luego estábamos como niños, aunque sólo fuese echando humo y haciendo fotos. Nos lo pasamos genial, y nos trataron muy muy bien. No paramos de hacer el tonto hasta que nos fuimos a las tantas, eso si, después de llenar casi 140 litros de miel, que seguro que es la más rica del mundo. Ana, el año que viene te toca eh?? que no me olvido de ti. El caso es que me siento muy bien, estoy aprendiendo mucho, sobre todo a ver ciertas cosas de otra manera, y ya es mucho. Ahora toca hacer más.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada