Verano. Calor insoportable en extremo. Casi cuesta respirar. Este fin de semana ha sido demasiado largo. Sin tí a mi lado mucho más, ya lo sabes bien. Además todos se empiezan a alejar. Es el destino de los que nos quedamos en tierra, el resto se aleja buscando nuevos senderos, liberándose del cemento, del gris de la ciudad, y uno se queda aquí, esperando poder volver a verlos a todos. El fin de semana, como decía, demasiado largo. Pocas horas de sueño y muchas de trabajo y carretera, y aunque la compañía sea muy buena, echas de menos muchas cosas. La situación se torna caótica, tras muchas horas de esfuerzo muy poco recompensado en lo que a cuestiones no materiales se refiere. Las cosas se tuercen y todos perdemos un poco el norte, aunque se nos pase rápido, en cuanto nos sentamos a reflexionar tranquilamente tomando una cervecita fría. Otra semana empieza, espero que intensa también, aunque tendremos alguna despedida momentánea más, otra que se aleja buscando nuevos horizontes (Silvi), y a la que deseo vuelva pronto para que siga compartiendo conmigo sus sonrisas.
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