martes 5 de junio de 2007

luces y sombras

El sol de la mañana me ciega aquí sentado. Pienso en todo lo bueno que me está pasando, nuevas sensaciones, logros personales, sentimientos encontrados. No se muy bien por dónde empezar, es difícil. Intento buscar palabras para expresarme, pero no las encuentro. Tengo ganas de estar rodeado de mis amigos, de que me den fuerzas, ganas de poder contarles que estoy bien con tan sólo una mirada. Ayer andando solo por el pinar tuve mucho tiempo para mí mismo. Tiempo de ver dónde voy. La vida es un camino muy largo, cada uno tenemos el nuestro, son pequeñas líneas, muy delgadas, dibujadas en la orilla del mar. Muchas veces las lineas se cruzan, otras veces van paralelas a la mía. Algunas se las lleva el mar cuando las toca. Me falta gente, no lo niego. Mucha gente, pero he sabido llenar huecos con los que me rodean, y a otros les he sabido olvidar, aunque eso haya supuesto tener muchas cicatrices y remiendos de última hora. Como un peluche viejo, al que se le empieza a salir el relleno. El otro día escuché que hay gente en la vida que son "nutritivos", y que es con los que hay que estar, y el resto, los que sólo quitan, es mejor tenerlos lejos, pero no olvidarse de que están ahí. Es difícil sonreir, levantarse cuando te han tirado al suelo tantas veces. La lucha sigue.

1 comentarios:

sonia dijo...

GRACIAS, UN DÍA MAS.
AHORA ME PONGO MÁS CONTENTA A ESTUDIAR ;-)