cada uno tiene sus referencias recurrentes que van esculpiendo la materialización de sus sueños; yo voy conociendo las mías; cambian poco con los años; march...
Tengo una hermana... hasta ahí todo normal. Pero si digo que es la mejor
hermana del mundo, la cosa cambia. Y sí, efectivamente, ella es la mejor
hermana q...
… aroma a madera, pintura y café, se mezclan en el aire.
Solo estaba la casa, ahora empezamos a construir lo que realmente importa;
no es sólo una mesa vie...
Te conocí viendo pasar trenes que nunca regresaban. Tú esperabas a otro hombre en la estación, parecías cansada. No supe qué decir. Se quedó un ángel dormido en mi garganta.
Al fin el tiempo nos reunió como a planetas que orbitan. Coleccionabas soles, me dijiste, te enseñé mis heridas. Tú te soltaste el pelo y amarraste las horas con tu cinta.
Y ahora te miro tras tantos años. Creo que aún te debo muchas canciones, regar las flores de tu regazo.
El tiempo y sus mareas fueron meciéndonos con sus latidos. El fiero canto de un guerrero cisne anunciaba un nuevo siglo. Cayeron hombres, levantaron muros y aún seguías conmigo.
Ahora te escribo esta canción. Madrid agita sus estambres. No puedo dar con el último verso y mi puerta se abre. Anda, ven a la cama, me susurras, ¿No ves que se hace tarde?
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